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Venus: Un Lucero Vivo

Es fácil perderse en Venus…

Es fácil perderse en Venus. Solo necesitas verle una vez, y el cielo entero deja de ser el mismo.

Cualquier tarde mientras empieza a oscurecer nos atrapa, aunque sea brevemente, un blanco fulgor que crece a medida que despide al Sol. O tal vez una mañana linda en la que le antecede, disminuyendo hasta ceder el turno.

No se necesita conocimiento alguno sobre astronomía para mirar al cielo y perderse en su cambiante belleza. Y sin embargo, la curiosidad no se equivoca: lo que más nos llama la atención de manera colectiva resultan ser las particularidades más interesantes.

El mítico “lucero del alba” es el segundo cuerpo celeste más brillante en el cielo nocturno, el primero siendo hermosamente obvio. Visible al alba y visible durante el ocaso, Venus tiene la órbita más circular del sistema solar. Con un eje de rotación prácticamente paralelo al Sol (menor a 3°), y sin haber gran cambio en la distancia que los separa (máxima: 108.2 M km; mínima: 107.5 M km), no hay manera de que exista un cambio de estación.

Mientras más se conoce sobre el enigmático “Planeta Hermano”, más confuso se vuelve. Se descubrió que estaba permanentemente cubierto por nubes y ésto levantó la sospecha natural de que habría agua. Buscando esta agua se encontró que es dióxido de carbono, el principal compuesto en las nubes de Venus, en abundancia. Lo que implica un efecto invernadero que, se descubrió, mantiene a la superficie del planeta a temperaturas arriba de los 400°C. Además, no solo es su rotación 18 días más larga que su traslación, sino que ésta ocurre en sentido contrario al resto de los planetas, exceptuando a Urano (padre de Venus, en la mitología romana).

La diosa Venus era infiel, incontenible e inalcanzable, y el Lucero Vivo es igual. Viene y va, como llevada por los vientos Céfiros. Además de tener fases de iluminación, como la Luna, dada su cercanía al Sol también hay un fenómeno llamado “tránsito de venus”, en el que es visible su trayecto frente al astro rey. Éste evento sucede en pares separados por ocho años y toma lugar con una diferencia de 105 o 121 años. Ocurrió por última vez en 2004 y las imágenes se dieron a conocer en 2012. No ocurrirá de nuevo hasta 2117.

“Tránsito de Venus de 2012”
Fuente: NASA/SDO, AIA
Publicación: junio 5, 2012

El pasado 8 de julio, Venus alcanzó su máxima extensión iluminada, brillando hasta 2.5 veces más intensamente que en otro punto en su órbita. Orgullosa como solo ella, Venus llega a estar iluminada por completo únicamente en su punto más lejano a nosotros y, por lo mismo, es cuando menos grande se ve.

Mítica, hermosa y observable. Rebasa cualquier expectativa sobre cómo se vería la diosa del amor y la belleza. Y ahora amaga con demostrarse también la diosa de la fertilidad.

Tras abandonar un Venus “oceánico y aventurero” con las observaciones de la sonda Mariner II en diciembre de 1962, poca consideración se ha tenido sobre la probabilidad de encontrar vida ahí. Ahora, la presencia de un gas llamado fosfina en las nubes ácidas del planeta, sugiere que éste es generado por microorganismos que viven en las nubes. Aquí en la tierra, los responsables de esa toxina se cree que son microbios presentes en lugares libres de oxígeno. La falta de alternativas no biológicas respaldables entusiasmó a parte de la comunidad científica, pero el escepticismo también es popular. La falta de alternativas tal vez solo es por falta de comprensión; tal vez solo es una invitación a seguir descubriendo al lucero, sin cegarnos por el brillo de alguna de las posibilidades.

Fuente interminable de inspiración para el arte y la ciencia, la diosa del ocaso y el alba permanece incomprensible. Nos permitió habitarla con islas flotantes, como hicieron C. S. Lewis en Paleandra (1943), y anteriormente Olaf Stapledon en Últimos y Primeros Hombres (1930). Nos permitió imaginar las aguas que se creía que dominaban la superficie, de la mano de Isaac Asimov. La podemos visualizar llegando a las costas de Chipre y ser recibida por la Primavera gracias a Sandro Botticelli. Todo esto lo inspiró como coqueteo, irónicamente fiel a la naturaleza que la mitología le asignó.

No se necesita conocimiento alguno sobre astronomía para mirar al cielo y perderse en la estable, permanente belleza de Venus.

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Etiquetas: , , , , , Last modified: 11 noviembre, 2020
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