Written by 12:00 pm Avistamiento, OVNI

Benefactor Anónimo: Esperanza Activa

Los noticieros a cualquier hora del día bien podrían ser las primeras escenas de una película distópica. Una película frustrante que, de no otorgar un poco de esperanza, nadie terminaría de ver. ¿Qué nos mantiene interesados en la trama? Una fuerza incalculable de bondad que siempre permanecerá anónima. No porque no dé la cara, sino porque tiene demasiadas como para presentar una sola.

El Gran Hermano te está observando, y no le gusta la esperanza

Anticipa lo peor y espera lo mejor; no más.

La esperanza y el optimismo se han convertido en accesorios que requieren cierto grado de extroversión para presumirse. Debajo de ese grado, “se anticipa lo peor, esperando lo mejor” y a darle. Caminamos por las calles atentos a las amenazas. Negociamos asumiendo que habrá fraude. Nuestras opiniones y creencias siempre están a la defensiva, listas para contraatacar.

Es natural. Escuchar una y otra vez las crónicas de la inseguridad y los relatos de la corrupción es agobiante. No nos deja suficiente energía para tener esperanza. Experiencias sobran para justificar la precaución. Y sin embargo se puede caer en la imprudencia procurando andar con cautela: es fácil encontrar manchas en donde nos insisten que no limpiamos bien, por seguros que estemos de nuestro trabajo. Ésto es una sumisión de nuestro juicio.

Si todos escuchamos la misma narrativa, podemos perder de vista que la historia aún no está escrita -la estamos escribiendo. La narración es nueva cada día; es nuestra cada día, y no podemos separarnos de ella. Nuestro día a día construye una muy pequeña pero inseparable parte de la gran trama. Y a pesar de que existe un guión, somos personajes autónomos, capaces de escribir sus propios diálogos, improvisar, y demandar ajustes cuando la historia se desvirtúa.

Nuestro día a día construye una muy pequeña pero inseparable parte de la gran trama.

-Anónimo

El guión decía que las mujeres no pueden votar, y las actrices lo cambiaron. El guión decía que los hombres no pueden enamorarse de los hombres, y los actores lo cambiaron. Decía originalmente también que cada personaje está para procurarse únicamente a sí mismo y a los suyos, y entre todos lo estamos cambiando.

La humanidad es su propia condena. ¿No le da ésto el poder de ser su misma redención?

El bien por el que trabajamos en anonimato fortalece la unidad que lleva todos nuestros nombres. Nosotros somos ese benefactor anónimo, omnipresente, que no exige reconocimiento, pero sí justicia. Somos ese benefactor que al ver un problema lo tiene que manifestar a fin de que se solucione, y participa en la solución. Tenemos la voz de una legión de benefactores y el rostro de las masas, el rostro de la humanidad. Desconocemos nuestro poder únicamente porque vende mejor el miedo que la responsabilidad. ¿No han sido decretadas las más razonables leyes a causa de nuestra insistencia? ¿No se necesita el mismo poder para derrocar dictaduras que para instituirlas?

Nosotros somos ese benefactor anónimo, omnipresente, que no exige reconocimiento, pero sí justicia. Somos ese benefactor que al ver un problema lo tiene que manifestar a fin de que se solucione, y participa en la solución.

Mientras haya una sola persona luchando por mejorar el guión, existirá la esperanza de un mejor guión. Existirá la esperanza de que otra persona más luche con ella. Existirá la libertad y el impulso de hacerlo nosotros mismos. Y mientras más personas lo hagamos, la espera avanza, los diálogos maduran y la escenografía vuelve a la vida.

El mundo es aterrador. Y es hermoso.
La vida es injusta. Y a donde voltees verás amor.
Nos fatiga tanto el mal…
Que tenemos que trabajar por el bien.

(Visited 212 times, 1 visits today)
Etiquetas: , , , , , , Last modified: 11 noviembre, 2020
Close