Las primeras horas de Death Stranding pueden ser muy duras, así es como lo quería su creador, Hideo Kojima. Después de algunas escenas de introducción te encontrarás completamente solo en un mundo difícil de surcar. Tendrás que recorrer caminos que parecen imposibles, y en verdad algunos lo son. Al llegar al tercer capítulo es cuando vemos de qué trata esto realmente.

Originalmente salió al mercado el 8 de noviembre de 2019 en la PS4. Death Stranding está cerca de salir en Steam el próximo 14 de Julio de 2020; De la mente de Kojima; su primer proyecto tras haber sido despedido de Konami. Una experiencia que busca trascender el medio de los videojuegos y ser un reflejo de la sociedad actual.
Death Stranding es un juego que trata sobre conectar personas y reconstruir una sociedad, pero también es una experiencia social sobre conectar a los jugadores y reconstruir el mundo del juego. Una historia con un mensaje que utiliza elementos de su jugabilidad para transmitirlo a través de una experiencia compartida.
No estás solo en Death Stranding
El mundo de Death Stranding se ha visto fragmentado. El rol de tu personaje, Sam Porter Bridges es el de un “porter”, una especie de mensajero que traslada paquetes de un punto a otro. Suena simple, pero para hacerlo es necesario atravesar difíciles obstáculos como ríos o montañas, cargando en su espalda todo aquello que deba transportar. Debes planear el mejor camino posible para lograr tu objetivo. Cuentas con herramientas como escaleras, cuerdas, vehículos e incluso algunas estructuras – puentes, atalayas, refugios, etc.- que puedes construir para cumplirlo.

Como simple videojuego Death Stranding no ofrece mucho, e incluso tiene muchos aspectos de su jugabilidad en su contra. Es en su apartado social donde sobresale, hilando los temas narrativos con el gameplay. Cruzar sus complicados terrenos es una tarea titánica por tu cuenta pero no estás solo, el mundo está conectado para todos los jugadores. Conforme todos van progresando van dejando una huella de cómo avanzaron. Lo que construyeron es útil para los demás, todos están recorriendo los mismos caminos difíciles. No se trata de sufrir para llegar a tu destino, sino de reducir el sufrimiento de los demás.
Así es como te conectas con los demás, no sólo tu personaje aprende a reconectarse con el resto sino que tú también lo haces con quienes han estado o estarán en tus zapatos. La ayuda de los otros jugadores no son sólo las herramientas o construcciones que dejen en el camino, incluso pueden dejar mensajes de apoyo o consejos sobre el mejor camino que tomar.
Kojima puntualiza esto con el sistema de likes. Al usar una estructura puesta por alguien más, éste recibirá un “like” y tú tienes la opción de darle más si crees que te fue útil. No quiso implementar un sistema contrario porque quería inyectar positividad al juego. Incluso puedes ver cuántos likes te otorgaron los demás, algo así como una recompensa.
La interactividad en Death Stranding es transcendental. Una experiencia que no se basa en tu propia satisfacción, pero sí en jugarlo para el beneficio de los demás. En lo personal fue una experiencia bastante gratificante.





